Hace mucho que no escribo, que no miro blogs, que no tengo tiempo...
A veces pienso que me he rendido, que no me apetece reír de verdad, que las lágrimas acabarán por devorarme, hacerme suya, poseerme...
Grandes disputas, no las hubo, fue una minucia que me mantiene alejada de quien me dio la vida, la que ayuda a que siga llorando, a que tenga menos ganas...¿tanto poder tiene el dinero para repudiar a un hijo?
Son tiempos díficiles, no me gusta el gobierno, no me gustan sus medidas, el trabajo va mal...
¿Hay un límite que aguantar?
No hay ganas de vivir...¿hay algo más triste que eso?
Soy de plata y exacto. Sin prejuicios. Y cuanto veo trago sin tardanza tal y como es, intacto de amor u odio. No soy cruel, solamente veraz: ojo cuadrangular de un diosecillo. En la pared opuesta paso el tiempo meditando: rosa, moteada. Tanto ha que la miro que es parte de mi corazón. Pero se mueve. Rostros y oscuridad nos separan
sin cesar. Ahora soy un lago. Ciérnese sobre mí una mujer, busca mi alcance. Vuélvese a esos falaces, las luciérnagas de la luna. Su espalda veo, fielmente la reflejo. Ella me paga con lágrimas y ademanes. Le importa. Ella va y viene. Su rostro con la noche sustituye las mañanas. Me ahogó niña y vieja